-Esto origina un apartamiento con la realidad: Las farmacias de barrio o las ubicadas en el interior de las provincias no pueden sostener las ofertas, promociones con tarjetas o los acuerdos de precios que sí tienen las grandes cadenas de Capital Federal o el Gran Buenos Aires, con lo cual, se produce el impacto de que una persona en el interior del país paga el mismo medicamento sustancialmente más caro que lo que reporta el promedio nacional del INDEC-
Desde la -Dirección de Salud y Medicamentos- de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Formosa, se señaló que, en nuestro mercado local, los medicamentos no disminuyeron de precio, sino que en el mes de agosto se produjo una desaceleración en el ritmo de los aumentos, pero los precios siguieron subiendo. Para ello, se debe observar las particularidades de la Región del NEA, donde en sintonía con la tendencia nacional, los medicamentos en Formosa registraron incrementos mensuales en el orden del 2%. Esto significa que subieron a un ritmo más lento que en meses anteriores e incluso quedaron cerca del índice de inflación general (que fue del 1,7% nacional), pero en ningún caso sufrieron una rebaja o disminución en el mostrador, siendo nuestra región la que registró una inflación del 1,8% en agosto, ubicándose por encima del promedio del país. Además, el NEA lidera la inflación acumulada de todo el año, lo que acentúa el impacto en el bolsillo de los consumidores locales. El Ombudsman Provincial, Dr. José Leonardo Gialluca, cuestionó duramente la forma de mediciones del INDEC en general y si vamos al tema salud o medicamentos, no podemos dejar de señalar que, el índice por el cual se calculan los valores de los remedios, solo toman unos 25 productos que el INDEC trata de no aumentar su número, sobre unos 20.000, o sea, es absolutamente no significativo el promedio que se toma, por lo que, los incrementos siempre están por encima de la inflación y mucho más del que revela el IPC. Una de las causas es porque en nuestro país existe un monopolio que nadie fiscaliza ni controla. En un gobierno liberal que vino a traer competencia, concentró el monopolio sobre la misma cantidad de laboratorios, es decir, solo se dio más bocas de expendio al mismo grupo monopólico que produce y vende en la Argentina. De esta manera, el Gobierno actual con sus políticas públicas, ha desordenado todo el consumo de medicamentos, lo ha hecho más irracional de lo que venía, fomentando la automedicación, la adicción a medicamentos, etcétera, diciendo que con eso iba a bajar el precio y no solo no bajó, sino que aumentó más del promedio de lo que aumentan otros productos. En este contexto, tenemos una economía real y otra inventada por el Gobierno Nacional, desde donde se resalta el porcentaje de 1,7% de inflación oficial en agosto que no se condice con el aumento de la canasta básica, de los servicios, del transporte, más los despidos y el creciente endeudamiento de las familias trabajadoras. Gialluca señaló que, debe ser el único caso en el mundo, “donde la inflación baja y los productos y servicios que la gente necesita para vivir, suben permanentemente sin que los ingresos puedan cubrir sus necesidades básicas”. En ese contexto, precisó que los componentes de la Canasta Básica Total y la Canasta Básica Alimentaria aumentaron un 2,6%. Esa estadística, agregó que se encuentra por encima de la proclamada inflación mensual gubernamental y donde se concentra el gasto de la familia trabajadora argentina. Puntualizó que este maquillaje estadístico se une al drama que sufren 20 millones de consumidores endeudados y 6 millones en mora, que no pueden pagar regularmente sus deudas solo por comprar comida, medicamentos, útiles escolares o pagar el alquiler, por lo que, el salario promedio continúa atrasado y los despidos masivos no paran.
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