El juez de Instrucción y Correccional Nº 6 Guillermo Omar Caballero elevó a juicio oral y público ante la Cámara Segunda en lo Criminal el caso que involucra a una mujer acusada de haber incendiado de manera intencional la vivienda de su vecina, en el barrio “Fray Salvador Gurrieri” de la ciudad de Formosa (ex Lote 111)
El juez Caballero tuvo a su cargo la investigación preliminar de este sonado hecho que tiene como procesada a una joven de 21 años, quien en los próximos días será juzgada en audiencia oral y pública por el cargo de homicidio agravado por el medio idóneo para generar un peligro común, en grado de tentativa.
La mujer llega a la instancia de juicio detenida y procesada con prisión preventiva.
El dramático episodio ocurrió en la madrugada del 20 de septiembre del año pasado, cuando aproximadamente a las 4:00 de la mañana, una mujer residente en uno de los módulos del barrio Fray Salvador Gurrieri despertó a sus inmediatos vecinos con gritos aterradores, manifestando con voz alterada, su intención de matarles y prender fuego su vivienda. “Ya compré nafta, le voy a prender fuego a su casa y cuando salga los voy a matar a uno por uno…” habría manifestado.
El clima de amenaza se habría materializado en minutos. La joven está acusada de haber usado un elemento idóneo para generar peligro común, incendiando varios bienes inflamables ubicados en el frente de la casa colindante, incluyendo un sofá, una lona, una frazada y varios muebles.
El fuego y el humo invadieron rápidamente el espacio, amenazando con extenderse y causar mayores daños.
Afortunadamente, la rápida reacción de familiares y vecinos lograron sofocar las llamas con baldes de agua, evitándose un desastre de mayores proporciones.
Los bomberos, la policía y servicios médicos llegaron minutos después, constatando el incendio y atendiendo a los afectados.
Lejos de ser un hecho aislado, esta situación se enmarca en un contexto de tensiones vecinales profundas y prolongadas. El relato de los testigos en la causa judicial reveló un vecindario marcado por conflictos de vieja data, agresiones mutuas y múltiples denuncias previas.
“El jueves anterior a los hechos denuncié en la comisaría 47 agresiones verbales y físicas de la vecina, incluyendo rotura de vidrios y ataques reiterados, día y noche”, declaró uno de los afectados, quien también relató las amenazas directas de incendio y muerte proferidas apenas horas antes del intento de prender fuego su casa.
Otra vecina, quien también sufrió las agresiones y formó parte del grupo que controló el fuego, describió con detalle la escalada de la violencia y la violencia verbal extrema que había marcado el ambiente: “La acusada gritaba insultos y amenazas continuas, diciendo que quería que nos fuéramos del barrio y que nos mataría uno por uno, incluso afirmando que tenía nafta para prender fuego.”
Entre los afectados directos del incendio se encuentra uno de los testigos, que sufrió quemaduras en uno de sus miembros superiores y presentó dolor torácico y sequedad bucal provocados por la inhalación del humo. El informe médico indicó que las lesiones, aunque con una incapacidad estimada menor a 30 días, eran de carácter grave y pusieron en riesgo su vida.
Testigos
Durante la instrucción del expediente, el juez Caballero recibió el testimonio de otros vecinos que habrían confirmaron no solo la violencia verbal sino también física, incluyendo amenazas con armas blancas y disturbios recurrentes en la zona relacionados con la imputada y su entorno familiar.
Los informes periciales de los bomberos concluyeron con claridad que el incendio tuvo un origen intencional, iniciado con un elemento idóneo para generar peligro común, aunque sin que en el lugar se encontrara combustible líquido.
Por su parte, la Policía Científica aportó un informe técnico minucioso que validó la conclusión de intencionalidad y permitió cimentar la acusación formal.
La joven imputada, en su derecho a la defensa, negó toda participación en el incendio y afirmó que no se encontraba en su domicilio en el momento de los hechos, ya que había asistido a una cena de bienvenida en otro barrio. Además, denunció que las agresiones y acusaciones se enmarcan en un contexto previo de conflictos y supuestos intentos de abuso y proposiciones indebidas por parte de uno de los vecinos afectados.
Destacó asimismo que la situación generó un daño psicológico considerable a su hija menor y que ella es el principal sostén de su hogar y familia.
Luego de recolectar testimonios, informes médicos, periciales y policiales, y tras el requerimiento fiscal presentado que fundamenta la acusación, el juez Caballero declaró clausurada la etapa y elevó la causa a juicio criminal.
El delito atribuido es “Homicidio agravado por el medio idóneo para generar un peligro común en grado de tentativa”, previsto en el Código Penal Argentino, resaltando la gravedad de la conducta al haberse empleado un medio que puso en riesgo la vida de las personas involucradas directa o indirectamente.
La causa será juzgada próximamente por la Cámara Segunda en lo Criminal de la Provincia de Formosa, que deberá determinar la responsabilidad penal de la joven en base a la totalidad de la prueba presentada.
Este episodio revela la complejidad de conflictos vecinales que, lejos de resolverse de manera pacífica, escaló a proporciones alarmantes, con amenazas explícitas de muerte e intentos reales de provocar daños materiales y físicos severos.
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