Se llevó a cabo el lunes 9 en horas de la tarde en la sede de la Escuela Judicial una jornada de capacitación, homenaje y reflexión denominada: “Mujeres que abren camino: trabajo, liderazgo y empoderamiento”, en el marco de las actividades organizadas por el “Día Internacional de la Mujer” que se celebró el pasado 8 de este mes.
El encuentro fue organizado por la Oficina de la Mujer de este Poder Judicial, siguiendo los lineamientos del lema internacional: “Derechos. Justicia. Acción. Para todas las mujeres”, y fue diseñado desde una perspectiva humana y pedagógica para resignificar el liderazgo femenino, desarmar estereotipos y convertir la perspectiva de género en una acción judicial cotidiana.
El salón de la Escuela Judicial se convirtió en un espacio de diálogo con una mirada humana sobre los avances y los desafíos que enfrentan las mujeres en los espacios de Poder Judicial.
La bienvenida y apertura del evento estará a cargo de la presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Claudia María Fernández. Luego la moderadora del evento, Lorena Pedrozo, hizo la presentación y objetivos del encuentro y, posteriormente, se proyectó un video alusivo a la temática.
A su término, las tres panelistas, la jueza de Instrucción y Correccional Nº 5 Laura Karina Paz, la directora del Cuerpo Médico Forense, Lucila Aranguiz y la jefa de Ordenanzas de Intendencia del Superior Tribunal de Justicia, Carmen Torres, hablaron al nutrido y calificado auditorio, compartiendo sus logros, trayectorias y aprendizajes personales e institucionales.
Al término de estas exposiciones, se generó un enriquecedor dialogo con los y las asistentes, fortalecido con un espacio de preguntas, intercambio y breves reflexiones.
En la parte final de la jornada, la psicóloga social, integrante del equipo de la OM, Estefania Pedemonte presentó un material elaborado por esa dependencia, articulado en la pirámide de necesidades de Maslow.
El cierre estuvo a cargo de la directora de la Oficina de la Mujer, María Silvia Zaragoza, quien formuló conceptos de agradecimiento, destacando la importancia del encuentro que buscó promover la resignificación de la perspectiva de género en el ámbito judicial a través del testimonio vivencial de mujeres que ocupan cargos de liderazgo, con la finalidad de visibilizar que el camino hacia la equidad no ha sido lineal, sino sostenido por mujeres que han consolidado sus trayectorias en contextos institucionales que, históricamente, no fueron favorables.
La funcionaria también se refirió a la necesidad de socializar los desafíos estructurales y personales enfrentados para alcanzar puestos de decisión, fomentando el apoyo colectivo, la confianza, la transformación de roles y el convencimiento de cómo la presencia femenina impacta positivamente en la toma de decisiones y la transformación institucional.
A la jornada asistieron los ministros Guillermo Horacio Alucín y Ariel Gustavo Coll, integrantes de la Magistratura y la Función Judicial, empleados y empleadas de los tres escalafones e invitados especiales.
La post-conquista
Al hablar en la apertura de la jornada, la presidenta del STJ, Claudia María Fernández se refirió a la igualdad legal y a la realidad diaria que enfrentan las mujeres, en un marco que ella describió como “una mirada distinta”, puso el foco en la permanencia y el respeto, más allá de la conquista de los derechos formales.
La titular del STJ fue directa al señalar el principal escollo post-conquista: "Tenemos derechos, y los derechos están, no podemos discutir hoy que se ha conseguido igualdad. Ahora, la igualdad es real? Y ahí se empiezan a presentar todos los inconvenientes”, enfatizó la ministra, quien señaló que a la mujer le cuesta llegar a lugares o espacios donde se toman decisiones. “Pero una vez que llegamos no es fácil mantenernos porque parecería que todo el esfuerzo está encaminado en cómo llegamos y cuando llegamos, ¿se nos escucha, se nos respeta, se nos obedece ?, preguntó al auditorio la magistrada.
La doctora Fernández fue enfática al contrastar el trato recibido por hombres y mujeres en posiciones de mando, sugiriendo un sesgo inconsciente arraigado: "Yo estoy convencida, no tengo pruebas, pero tampoco dudas, que jamás pondrían una cara así cuando ustedes le dan la directiva y a nosotras sí”, opinó, indicando que la lucha no termina al ascender: "Subimos la montaña y cuando subimos la montaña, ¿cómo hacemos para mantenernos ahí; para que se nos escuche, para que se nos respete, para demostrar la capacidad que podemos tener o aprender, igual que los hombres”.
En este contexto, la ministra formuló un llamado a la acción y a la auto-convicción y utilizando una metáfora viral, alentó a sus pares: "Yo le digo a todas las mujeres, ustedes sí saben, están capacitadas. Ustedes saben el esfuerzo que hacen diariamente para lograr cada uno de sus objetivos”, acotó.
En un claro mensaje a la inercia social, Fernández sentenció que el desafío en Argentina ya no es legislativo, sino práctico: "En la Argentina los derechos ya los tenemos, es cuestión de práctica. No podemos permitir que el pasado vuelva a avanzar, porque la historia tiende a repetirse”, advirtió la ministra, quien alertó a su vez sobre las barreras internas y externas: "El tema de la mujer no es solo un tema contra el hombre, es contra la mujer muchas veces, porque el patriarcado también funciona así, porque el micromachismo que uno tiene instaurado"
La intervención de la magistrada concluyó con una exhortación a seguir adelante con este debate sobre la necesidad de sostener los avances logrados a través de la formación constante y la construcción de redes de apoyo sólidas, ya que la igualdad real exige más que solo la ley: exige el respeto incondicional a la autoridad ejercida por mujeres.
Redes de apoyo y equipos
En su exposición, la jueza de Instrucción y Correccional Nº 5 de Formosa, Laura Karina Paz, pionera por ser la primera mujer en ocupar ese puesto en la provincia, agradeció el "marco distinto" para conmemorar el “Día de la Mujer” y se centró en la diferencia entre la igualdad formal y la batalla diaria por el reconocimiento.
La jueza Paz relató la persistencia de los preconceptos, incluso después de haber accedido a la Magistratura en 2005, gracias a cambios en el Consejo de la Magistratura y reveló que ser mujer no lo toma como un obstáculo, “pero no es algo neutro”, sentenció y contó a modo de anécdota la presión que sufrió para adecuar su imagen a un estereotipo de autoridad masculina. "Cuando yo asumí me dijeron que me pusiera traje con pantalones que si pudiera me pusiera bigotes y también la jineta," reveló, cuestionando la noción de que el signo de autoridad deba estar ligado al género.
"Yo creo que con la capacidad, el estudio y la constancia no tiene nada que ver que el que ocupa el cargo y el que trabaja sea varón o mujer," afirmó, rechazando la idea de que la autoridad se vista de fuerza o imagen masculina.
Abrir la puerta y la necesidad de confianza
La doctora Paz enfatizó que su rol como primera mujer jueza de Instrucción no es un logro individual, sino la apertura de una perspectiva para las que vienen detrás. "Cuando una mujer ocupa un lugar abre la referencia, la perspectiva, es decir, ya podemos naturalizar que hay una mujer en ese lugar y que puede venir otra y esto no es poco al principio abrir la primera puerta," destacó y agregó: “Es un día de memoria y responsabilidad, para ver lo que otras mujeres lograron antes que nosotras y valorar el lugar que nosotras tenemos”.
Asimismo, habló de la imperiosa necesidad de construir credibilidad: "Tenés que demostrar todo el tiempo, creo al principio, hasta lograr confianza" y aunque celebró los avances, recordó que la lucha continúa para que la mujer no sea vista "como un cuerpo, como una cosa y como algo que tenga que demostrar que además piensa”.
La jueza Paz concluyó su intervención con un llamado a fortalecer las redes de apoyo y a demostrar que la autoridad y la capacidad no tienen género, sino que son el resultado del mérito y la constancia. “El mensaje central que me queda de decir a las mujeres que ocupemos el lugar que nos toca desde la femineidad, que no tiene por qué ser mala, que no necesariamente está reñida con la autoridad ni con la capacidad, es que busquemos redes de apoyo que no siempre son mujeres tampoco, no necesariamente son excluyentes, yo puedo decir que fue un ministro varón, (refiriéndose al doctor Ariel Gustavo Coll) el que desde el inicio de mi carrera me apoyó en todas las desavenencias o en todos los percances que pude haber tenido y que la confianza esto que es el eslogan de la jornada, es la base para que nos animemos, nos sostengamos y avancemos y que el ser mujer no sea un límite ni una condición para que corramos de una manera, peleemos de una manera, lancemos de esa manera. Podemos hacerlo -aseveró- y no tiene nada que ver con la capacidad a lo mejor, distinta, que tengamos de fuerza o de lo demás con un hombre, pero que eso no nos limita, nos distingue como mujeres a ser igual o más que el resto entonces somos iguales y tenemos ese desafío de continuar, avanzar y que el límite no nos lo ponga el ser mujer”.
Acción directa
A su turno, la doctora Lucila Aranguiz, directora del Cuerpo Médico Forense de Formosa, ofreció un testimonio detallado y contundente sobre su trayectoria, marcando un camino de proactividad y formación constante para alcanzar y ejercer la actual función judicial.
En su relato contó cómo el mérito académico y una ética de trabajo incansable son la respuesta directa a los prejuicios de género y recordó que su primer choque con la realidad fue cuando eligió hacer la residencia de Cirugía General. "Eso es algo de hombre, la residencia es muy machista, no les gusta que estén mujeres en la residencia”, señaló.
Sin embargo, su convicción fue más fuerte que el prejuicio. "Jamás consideré mi condición de mujer como un impedimento para lograr lo que me proponía," afirmó. Su respuesta fue la acción y el resultado: rindió la residencia y obtuvo "el puntaje más alto de ese año," forzando su aceptación.
Definiéndose como una persona muy activa, la funcionaria relató cómo se ganó su lugar: "Si podía hacer esto, si podía entrar a esta cirugía, si no, y lo hacía" y esta decisión e intensidad la llevó a ser propuesta como instructora de residentes al finalizar el proceso.
Su carrera continuó con una especialización en Medicina Legal en Buenos Aires, regresando en 2018 para integrar como médica forense el Cuerpo Médico del Poder Judicial de Formosa. Su ascenso fue constante: Subjefa en 2023 y, desde abril de 2024, está a cargo de la Dirección.
La doctora Aranguiz se refirió a la magnitud del área que dirige: "Somos 44 personas en la Primera Circunscripción, 13 en la Segunda y 7 en la Tercera, con perfiles muy diversos. Ante esta complejidad, el liderazgo se basa en la búsqueda de la armonía: siempre intentamos el consenso para poder manejar las situaciones que van apareciendo”, reveló.
Dijo que el pilar fundamental de su gestión es el trabajo en equipo y la interdisciplinariedad: "Todo lo que hacemos es interdisciplinario y apoyándonos los médicos, los técnicos, el morguero, el radiólogo. Yo creo que nada se logra solo, siempre tenés que apoyarte en el otro”, sentenció.
La funcionaria judicial también compartió una percepción sobre la comunicación, señalando que “por ser mujeres, por ahí nos ven como más abiertas al diálogo y al consenso, ya que los hombres reciben menos acercamientos para estas conversaciones” al tiempo que destacó la importancia del respaldo institucional, especialmente cuando, siendo "muy intensa, muy activa," presenta proyectos y capacitaciones: "siempre la verdad que recibimos una buena respuesta, y el apoyo y el acompañamiento, eso es fundamental”,valoró.
Como enseñanza final, Aranguiz instó a la acción directa: "Tenemos que demostrar con nuestra formación que estamos capacitados para ocupar esos lugares y no pedir permiso para ganarse los lugares sino ir y buscarlo, ser activa, buscar el cambio, proponer el cambio e insistir siempre ante las negativas que no están fundadas"
La facultativa concluyó enfatizando que el éxito de una función directiva no recae en la persona a cargo, sino en la sinergia de todo el equipo que trabaja en horizontal.
Acompañar y ganarse el respeto
La jefa de Ordenanzas de Intendencia del Superior Tribunal de Justicia, Carmen Torres compartió su testimonio sobre el camino recorrido desde su ingreso al Poder Judicial en el año 2003 y las claves y estrategias que utilizó para ir ganando lugares y ascendiendo en un entorno con predominio masculino.
“Fue todo muy difícil”, confesó y contó que encontró refugio y aprendizaje en colegas que la apoyaron en aquel momento.
Tras trabajar en los Juzgados Paz 1 y 2, llegó la noticia de su posible ascenso al Superior Tribunal de Justicia, un paso que le generó un temor profundo y superar ese miedo fue el primer gran hito, aunque el desafío no terminó allí.
La clave de su permanencia y crecimiento, según su experiencia, reside en el acompañamiento activo del personal: "La clave está en acompañar, estar al lado del personal, guiarlos”, enfatizó, y a pesar de la dificultad inicial, encontró un ambiente más favorable en su nueva función, no obstante lo cual la lucha por el respeto fue continua: "Pero el de sentir también de que yo me acostumbraba a pasar las manos, a ser cordial…”
A su vez, el mensaje a las "chicas" que vienen detrás es claro: "Ustedes van a llegar a donde yo estoy, pero con respeto, dedicación”, exhortándolas a mejorar y fortalecer la empatía, el respeto, el acompañamiento y el apoyo incondicional a la dedicación.
Encuesta
La Oficina de la Mujer elaboró una encuesta de opinión para evaluar la jornada realizada ayer en la Escuela Judicial y orientar acciones futuras.
Quienes deseen participar deberán ingresar al siguiente link:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSce-ya6okmQWJOlH3lVNwtO-9WyP-B731hPPstnZ4Zg7OfB8w/viewform
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